Feliz dìa mundial de la Radio

Feliz dìa mundial de la Radio

Hoy  es de esos días donde se me hincha el corazón, donde a veces las làgrimas salen de felicidad y de nostalgia, hoy es de esos días donde le agradezco a la vida y a Dios por hacer lo que amo, por haberme presentado el amor de mi vida desde que tengo memoria.
La Radio llegó a mì gracias a mi abuela y mi papà, los tangos de mi abuela en las mañanas y las horas de música o política en las tardes con mi papà mientras trabajaba en la fàbrica o me llevaba de pueblo en pueblo por el eje cafetero disfrutando cada una de esas palabras, de esas voces, de esos sonidos que llegaban de sitios que no alcanzaba a imaginar, yo querìa ser la persona que dijera esas palabras, que mi voz fuera la que creara los lugares tan inimaginables.
Esto de haberme enamorado de la Radio desde hace tantos años a veces me hace pensar que cometì un error, de esos errores placenteros, repetibles, deseables que a largas cuentas deja de ser error y se convierte en un camino de vida.
La radio es esa musa que enreda, que encanta y canta como sirenas, que no deja ir, que por màs maltrato, angustia, sacrificio hace que uno màs se quiera quedar.
¿por què lo digo? Porque toda mi vida la he dedicado a hacer Radio, porque recuerdo exactamente el dìa que cumplì 5 años y en la Radio dijeron mi nombre para felicitarme, porque querìa comprender como algo tan básico, cotidiano y elemental podía causar tanta felicidad, y saben què?…. La radio me ha dado los mejores años de mi vida y las felicidades mas infinitas que pueda tener.
Hace apenas un par de años se oficializò el 13 de febrero como el dìa mundial de la Radio, asì suene repetitivo, asì suene “cliché”, para mì el dìa de la radio es todos los días, porque cada dìa aprendo algo nuevo, porque cada dìa sè que algo hice o salió mal, porque cada dìa cuenta no solo para mi, para una cadena radial que està interesada en número y éxitos, sino para cada una de las personas que imaginamos pero no vemos, que prende su radio en la casa, en su carro, en su oficina, en su chaza de dulces, en su tienda de esquina, que nos amplifica mientras hace sus labores diarias de hogar o que nos lleva muy cerca de su ser con sus audífonos, cantando, sonriendo, informándose, soñando.
A cada una de las personas a las que les he hablado y les hablo por radio les doy mi alma y mis sueños, mis disculpas por los errores, si tal vez en algún momento pude llegar a la monotonía, con cada uno de ustedes tengo una historia y aunque no los conozca ustedes hacen parte de mi y hacen que sea lo que soy, por ustedes vale la pena, por ustedes sigo soñando, porque creo en la buena Radio, porque el camino no es fácil, para los que creen y pregonan “a usted le pagan por hablar y pasar bueno”, tal vez, pero detrás de cada minuto que le he dado de mi vida a la radio, hay un arduo trabajo, de sacrificios, de luchas, de miedos, de respeto al micrófono, y a ustedes.
Hoy celebro el dìa mundial de la radio dando gracias por este respiro que tengo en este momento y que me hace extrañarla cada vez màs, porque respirar me hace suspirar, me hace querer soñar màs, me hace querer màs lo que me hace vivir.
Gracias a la Radio, gracias por dejarme hacer magia. Yo aun creo en la magia de la Radio. Hoy como cada dìa tengo màs ganas de cerrar los ojos mientras le hablo por la radio a cada uno de ustedes, solo a usted, solo el que me abre la puerta de su vida y me deja entrar.
A la gente que cada dìa me enseña màs y màs para no caer y ser mejor.
Lisandro Motta, El Pekoso, Andrès Gòmez, Lina Dìaz, Saulo, por no dejarme caer a través de los años, Alejandro Marìn por su confianza, por ser testarudo, su sensatez, por mostrarme que esto siempre va a valer la pena,  por aguantarme los berrinches y malas decisiones, a John F por la oportunidad que pronto  volverá, a Julio Cèsar Lobo, por lidiar conmigo, por darme la oportunidad de aprender a ser libre, Alejo, David y Carlos mi soporte y fuerza, Andrea Silva por sus años de paciencia, a  Huber Montoya mi gran maestro, la primer persona que me dio la luz en esto hace 10 años, a Marcela Alarcòn por confiar en mì y en lo que hago sin conocerme, a todos los que de pronto olvido porque no quiero sonar como si estuviera dejando todo atrás, tal vez porque no me cabe en la mente cada vez que están ahì para mi, Brandy, Duke, Diana Medina, Steven Arce, Andrès Muñoz, Ya`akov, Santi Morales y tantos que dìa a dìa trabajan por ser mejores, por que no se les dañe su corazón ni el amor por la misma musa y el mismo amor que tengo yo.
Ante todo, Feliz dìa mundial de la Radio a cada uno de los que prende la caja mágica y dejar hacer los sueños de nosotros realidad.

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